El arte no entra en el niño, sale de él
*Al niño hay que darle la oportunidad de expresarse libremente, sin coartar su manifestación espontánea. Desde pequeño el niño se manifiesta de diversas maneras, llora, grita, toca, etc. A través de estas manifestaciones se comunica con el mundo.
* La expresión artística será una manifestación más, en la cual utilizará otros elementos y materiales, pero también es una forma de comunicarse con el mundo.
El taller ofrece ese espacio para canalizar le expresión, no enseñándole al niño a realizar dibujos sino permitiendo que él los haga.
*Es a través de la plástica que el niño puede expresar lo que siente y piensa, su madurez emocional, social e intelectual, así como sus necesidades e intereses. Todas las materiales que se utilizan: pinturas, témperas, crayones, papeles de colores, etc. Le ofrecen al niño nuevas posibilidades de experimentación, de exploración, como así también en actividades positivas.
*Todo adulto conoce el gran placer que les da a los niños manchase y manchar. Es precisamente a través de una expresión plástica, que el niño canaliza dicha necesidad, evitando luego que lo haga en otro contexto o lugar inapropiado.
*Estas expresiones artísticas le permitan favorecer la imaginación creadora, aumentar su confianza y seguridad en sí mismo. Estimular su curiosidad y el deseo de experimentar con otras herramientas.
La imagen, el color y el sonido forman parte del lenguaje habitual de la calle y la casa; por eso es preciso ofrecer al niño la posibilidad de vivirlas y entenderlas, y la de poder comunicarse por medio de ellos.
“Esta es la forma que trabajamos en el taller de arte”
SANDRA JANET ESPINOSA
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